La 3ª urbe catalana presenta la Mesa Técnica de la Infancia, encargada de elaborar el documento base.
GERARD MATEO, @gerardmateo, 06.03.2018
Terrassa, ciudad olímpica y 3ª urbe catalana en nº de habitantes, será el 1º municipio de la comunidad autónoma con un protocolo sobre intervención en red en situaciones de riesgo y maltratos a la infancia y la adolescencia. Lo implantará a partir de septiembre.
La 1ª piedra ya está puesta. Este martes, 6 de marzo, ha tenido lugar la presentación del proyecto de la Mesa Técnica de la Infancia de Terrassa, encargada de elaborar el documento que establecerá los circuitos de comunicación, prioridades de actuaciones, el reparto de tareas, criterios de actuación y a todo el trabajo vinculado con las diferentes partes implicadas cuando se detecte un caso.
Plan de acción flexible
Si se cumple el calendario previsto, el protocolo se aplicará a partir de septiembre. Hasta entonces, estos 6 meses serán tiempo de asimilación de estas nuevas pautas entre los actores implicados. No obstante, este plan de actuación será flexible y evolucionará de acuerdo a las necesidades.
Una comisión realizará el seguimiento del protocolo para adecuarlo a cada momento y no se descarta implicar a entidades de ocio y otros agentes en la detección de maltratos. El motivo para la aparición de esta iniciativa es que el documento comarcal no se adapta a las particularidades de la ciudad vallesana.
La Mesa Técnica de la Infancia se creó en 2014 y Terrassa fue 1 de las 3 primeras ciudades de Cataluña en constituirla.
sábado, 10 de marzo de 2018
domingo, 28 de enero de 2018
Maltrato Infantil en España
El maltrato infantil, esa realidad olvidada en la España actual
Julio Llorente, España / 27 enero 2018
Eclipsados por las agresiones contra mujeres, que se utilizan como inagotable arma ideológica, los casos de violencia contra los niños no gozan del eco mediático que merecen. De esta manera, desde 2012 han fallecido más de un centenar de niños como resultado de acosos sexuales o escolares; escalofriantes cifras que ponen de manifiesto la imperiosa necesidad promover un cambio social.
Para denunciar estos episodios – cada vez más frecuentes – de violencia contra los niños, la organización Save The Children ha lanzado una campaña que, con el título ‘Los últimos 100’, muestra la historia de 100 muchachos fenecidos en los últimos 5 años y urge a emprender un proyecto legislativo que contribuya a mitigar esta lacra. Un proyecto legislativo que habría de reunir el consenso de todos los partidos políticos.
Julio Llorente, España / 27 enero 2018
Eclipsados por las agresiones contra mujeres, que se utilizan como inagotable arma ideológica, los casos de violencia contra los niños no gozan del eco mediático que merecen. De esta manera, desde 2012 han fallecido más de un centenar de niños como resultado de acosos sexuales o escolares; escalofriantes cifras que ponen de manifiesto la imperiosa necesidad promover un cambio social.
Para denunciar estos episodios – cada vez más frecuentes – de violencia contra los niños, la organización Save The Children ha lanzado una campaña que, con el título ‘Los últimos 100’, muestra la historia de 100 muchachos fenecidos en los últimos 5 años y urge a emprender un proyecto legislativo que contribuya a mitigar esta lacra. Un proyecto legislativo que habría de reunir el consenso de todos los partidos políticos.
El manifiesto con el que se ha presentado la iniciativa expresa la magnitud de este problema al que los políticos hacen oídos sordos: ‘Sólo un 15% de los casos de violencia sexual contra los niños se denuncia, 1 de cada 2 abusos sexuales en España son contra menores, 1 de cada 10 estudiantes afirma ser víctima de acoso escolar y 6 de cada 10 reconocen haber recibido insultos o golpes’.
En este sentido, los organizadores de la campaña han denunciado el silencio social y mediático que envuelve a esta ominosa realidad: ‘Queremos visibilizar una realidad que es invisible, porque no interesa a los políticos, porque ocurre dentro de los hogares o centros escolares y ahí se queda; son pocos los casos que se denuncian y no existen los medios suficientes para hacerlo posible’, ha aseverado la directora de la comunicación, Laura Pérez.
Asimismo, la directora de sensibilización, Ana Sastre, ha destacado durante la presentación de la iniciativa que en estas situaciones ‘se imponen el silencio y el miedo, y la amenaza hace que los niños no sepan dónde ir a buscar ayuda’.
Consenso para paliar esta violencia
Como ya se ha señalado, esta campaña pretende impeler un movimiento social que exija el cumplimiento del acuerdo alcanzado en el Parlamento, por consenso de todos los grupos políticos, para pedir al Gobierno que proponga una ley encaminada a erradicar la violencia contra la infancia. Una ley que, si respetara las demandas de los partidos de la oposición, el Ejecutivo debería empezar a tramitarse en septiembre.
De acuerdo con Save the Children, 3 son las medidas que debería recoger esa hipotética ley: protocolos obligatorios en los colegios para detectar y actuar frente al acoso escolar; campañas de sensibilización ante cualquier tipo de violencia contra los niños; y que la prescripción por delitos de abusos sexuales comience a contar cuando la víctima cumpla 30 años (ahora empieza a contar a los 18).
En cualquier caso, los organizadores de la campaña han abundado en la idea de que, cuanto más se demore la búsqueda de soluciones para esta luctuosa cuestión, más niños padecerán en sus carnes la violencia. ’No conocemos la dimensión de esta violencia y corremos el riesgo de llegar demasiado tarde, como pasó con los 100 protagonistas de esta campaña’, ha señalado la ya citada Ana Sastre, quien ha reclamado también ‘voluntad política para hacer estadísticas y calcular los recursos necesarios para detener esa violencia’.
Con afán de ilustrar mejor la acuciante necesidad de abordar este problema, cabe mentar las cifras ofrecidas por el Registro Unificado de Maltrato Infantil, entidad incardinada en el Ministerio de Sanidad. Así, según éste, más de 13.000 menores sufren malos tratos por parte de algún familiar y en 2016 se interpusieron 4.650 denuncias por este motivo.
En este sentido, los organizadores de la campaña han denunciado el silencio social y mediático que envuelve a esta ominosa realidad: ‘Queremos visibilizar una realidad que es invisible, porque no interesa a los políticos, porque ocurre dentro de los hogares o centros escolares y ahí se queda; son pocos los casos que se denuncian y no existen los medios suficientes para hacerlo posible’, ha aseverado la directora de la comunicación, Laura Pérez.
Asimismo, la directora de sensibilización, Ana Sastre, ha destacado durante la presentación de la iniciativa que en estas situaciones ‘se imponen el silencio y el miedo, y la amenaza hace que los niños no sepan dónde ir a buscar ayuda’.
Consenso para paliar esta violencia
Como ya se ha señalado, esta campaña pretende impeler un movimiento social que exija el cumplimiento del acuerdo alcanzado en el Parlamento, por consenso de todos los grupos políticos, para pedir al Gobierno que proponga una ley encaminada a erradicar la violencia contra la infancia. Una ley que, si respetara las demandas de los partidos de la oposición, el Ejecutivo debería empezar a tramitarse en septiembre.
De acuerdo con Save the Children, 3 son las medidas que debería recoger esa hipotética ley: protocolos obligatorios en los colegios para detectar y actuar frente al acoso escolar; campañas de sensibilización ante cualquier tipo de violencia contra los niños; y que la prescripción por delitos de abusos sexuales comience a contar cuando la víctima cumpla 30 años (ahora empieza a contar a los 18).
En cualquier caso, los organizadores de la campaña han abundado en la idea de que, cuanto más se demore la búsqueda de soluciones para esta luctuosa cuestión, más niños padecerán en sus carnes la violencia. ’No conocemos la dimensión de esta violencia y corremos el riesgo de llegar demasiado tarde, como pasó con los 100 protagonistas de esta campaña’, ha señalado la ya citada Ana Sastre, quien ha reclamado también ‘voluntad política para hacer estadísticas y calcular los recursos necesarios para detener esa violencia’.
Con afán de ilustrar mejor la acuciante necesidad de abordar este problema, cabe mentar las cifras ofrecidas por el Registro Unificado de Maltrato Infantil, entidad incardinada en el Ministerio de Sanidad. Así, según éste, más de 13.000 menores sufren malos tratos por parte de algún familiar y en 2016 se interpusieron 4.650 denuncias por este motivo.
Nota: Porqué no hablan de los asesinatos en manos de sus Madres y Padres, biológicos o no, o de familiares directos.......
viernes, 5 de enero de 2018
España: Más del 64% de las Madres maltratan a sus hijos
El sociata y la epifanía feminista
Cristina Seguí, 04/01/2018
Ninguna cabeza que aún resista a la pertinaz tentativa de secuestro feminista creería que la solución a la violencia contra la mujer pudiera salir del político o el tertuliano que, tras el hallazgo de la joven Quer, ha vuelto a berrear esta semana la predisposición zoológica del hombre a asesinar mujeres. Como el socialista Fernández Vara o la diputada de Ciudadanos Patricia Reyes. Vendiendo todo el pescado con la genuina y tosca destreza de una pescadera genovesa de Liguria despachando las huevas de maruca al turista.
El presidente de la Junta de Extremadura apareció flagelando a su antropología en el interior de un patio porticado con más lucecitas que la Feria de Sevilla. Un grotesco vendedor del Black Friday transmutado en virgen sociata anunciando la epifanía feminista: “Las mujeres no mueren, a las mujeres las matan. A las mujeres las matamos los hombres por haber nacido mujeres”. Y tras Vara fue la bella Patricia, quien a pesar de ser feminista reaccionó como si éste le hubiera pisado “la manguera”: “Lo cierto es que una chica puede ser acosada por un hombre y, a los pocos minutos ser asesinada por otro. Es importante llamarlo por su nombre; violencia machista”.
En cuanto Diana Quer salió de aquel aljibe de Rianxo fue puesta a disposición como becaria de partido para hacer la campaña de la tropa socialista que banaliza el mal cada vez que sustituye “criminal”, “homicida”zo el típico, gutural y añorado “hijo de puta” por “machista”. Porque un machista es un carca acomplejado o una mujer que piensa que el resto de nosotras necesitamos de su paternalismo o de un código penal ‘ad hoc’ como si el que nos protegía hasta ahora no hubiera considerado siempre a los hombres y las mujeres como iguales.
En mi vida conocí a 2 de esos hombres, y los 2 se quedaron detrás de una puerta cuando, por lógica paridad númerica, supe cerrarla yo solita. El 1ª fue un viejo político de la UCD que circunscribió mi carrera profesional a una futurible portada de Interviu en pelotas. El 2º fue un prestigioso ex corresponsal de guerra con un discurso prefabricado de subsistencia de trinchera que me grabó para su programa sobre feminismo presentándome como “mujer machista” en la entradilla de mi entrevista por cargar contra las cuotas y leyes de paridad. Aunque para ser honestos, en realidad fue él quien me había pedido unos recursos pintándome la raya del ojo y los labios para amanerar el vis a vis de mi alegato. Huelga decir que ninguno de los ellos le hubiera arrancado jamás el sujetador a una mujer para lanzarla después al maletero de un Talbot.
Un machista es a ‘El Chicle’ lo que un ludópata a un asesino en serie de banqueros o cajeros de sucursales. Y un hombre es al asesinato de mujeres lo que una mujer es al infanticidio y al maltrato infantil a pesar de la evidencia de las estadísticas arrojadas por el Centro Reina Sofía que demuestran que el 64,81 % de éste es ejercido por mujeres. ¿En qué país se levanta la industria de los observatorios, los ministerios, las asociaciones y el discurso político que confieren el riesgo potencial del asesinato de niños a un ser humano por el hecho de tener ovarios? ¿Por qué entonces esa trama clientelar que se forra por triturar y postrar a la gente en su cotidianidad cuando sólo el 0,00023% de la población masculina española ha matado?
Porque una parte demasiado importante del séquito político, mediático, académico e intelectualoide ha asumido que se dirige a una sociedad vaga e infantilizada que exige al Estado el riesgo cero como derecho adquirido como el derecho a una vivienda sin pagarla o el derecho al milagro reproductivo y un útero financiado en Utah por el contribuyente a pesar de haberte reivindicado durante la mitad de tu vida como Thor en las cenas de gimnasio.
Cristina Seguí, 04/01/2018
Ninguna cabeza que aún resista a la pertinaz tentativa de secuestro feminista creería que la solución a la violencia contra la mujer pudiera salir del político o el tertuliano que, tras el hallazgo de la joven Quer, ha vuelto a berrear esta semana la predisposición zoológica del hombre a asesinar mujeres. Como el socialista Fernández Vara o la diputada de Ciudadanos Patricia Reyes. Vendiendo todo el pescado con la genuina y tosca destreza de una pescadera genovesa de Liguria despachando las huevas de maruca al turista.
El presidente de la Junta de Extremadura apareció flagelando a su antropología en el interior de un patio porticado con más lucecitas que la Feria de Sevilla. Un grotesco vendedor del Black Friday transmutado en virgen sociata anunciando la epifanía feminista: “Las mujeres no mueren, a las mujeres las matan. A las mujeres las matamos los hombres por haber nacido mujeres”. Y tras Vara fue la bella Patricia, quien a pesar de ser feminista reaccionó como si éste le hubiera pisado “la manguera”: “Lo cierto es que una chica puede ser acosada por un hombre y, a los pocos minutos ser asesinada por otro. Es importante llamarlo por su nombre; violencia machista”.
En cuanto Diana Quer salió de aquel aljibe de Rianxo fue puesta a disposición como becaria de partido para hacer la campaña de la tropa socialista que banaliza el mal cada vez que sustituye “criminal”, “homicida”zo el típico, gutural y añorado “hijo de puta” por “machista”. Porque un machista es un carca acomplejado o una mujer que piensa que el resto de nosotras necesitamos de su paternalismo o de un código penal ‘ad hoc’ como si el que nos protegía hasta ahora no hubiera considerado siempre a los hombres y las mujeres como iguales.
En mi vida conocí a 2 de esos hombres, y los 2 se quedaron detrás de una puerta cuando, por lógica paridad númerica, supe cerrarla yo solita. El 1ª fue un viejo político de la UCD que circunscribió mi carrera profesional a una futurible portada de Interviu en pelotas. El 2º fue un prestigioso ex corresponsal de guerra con un discurso prefabricado de subsistencia de trinchera que me grabó para su programa sobre feminismo presentándome como “mujer machista” en la entradilla de mi entrevista por cargar contra las cuotas y leyes de paridad. Aunque para ser honestos, en realidad fue él quien me había pedido unos recursos pintándome la raya del ojo y los labios para amanerar el vis a vis de mi alegato. Huelga decir que ninguno de los ellos le hubiera arrancado jamás el sujetador a una mujer para lanzarla después al maletero de un Talbot.
Un machista es a ‘El Chicle’ lo que un ludópata a un asesino en serie de banqueros o cajeros de sucursales. Y un hombre es al asesinato de mujeres lo que una mujer es al infanticidio y al maltrato infantil a pesar de la evidencia de las estadísticas arrojadas por el Centro Reina Sofía que demuestran que el 64,81 % de éste es ejercido por mujeres. ¿En qué país se levanta la industria de los observatorios, los ministerios, las asociaciones y el discurso político que confieren el riesgo potencial del asesinato de niños a un ser humano por el hecho de tener ovarios? ¿Por qué entonces esa trama clientelar que se forra por triturar y postrar a la gente en su cotidianidad cuando sólo el 0,00023% de la población masculina española ha matado?
Porque una parte demasiado importante del séquito político, mediático, académico e intelectualoide ha asumido que se dirige a una sociedad vaga e infantilizada que exige al Estado el riesgo cero como derecho adquirido como el derecho a una vivienda sin pagarla o el derecho al milagro reproductivo y un útero financiado en Utah por el contribuyente a pesar de haberte reivindicado durante la mitad de tu vida como Thor en las cenas de gimnasio.
martes, 19 de diciembre de 2017
EL Gobierno del PP a favor de la Violencia Infantil
La plataforma de infancia denuncia que el gobierno no impulsará una ley contra la violencia infantil.
SERVIMEDIA, MADRID, 15/12/2017
La Plataforma de Infancia, compuesta por más de 50 ONG, lamentó este viernes que el Gobierno no aborde el compromiso de una Ley para erradicar la Violencia contra la Infancia para 2018.
La plataforma indica en una nota que en el Plan Normativo 2018 del Gobierno se recogen 52 directivas comunitarias, 9 leyes orgánicas, 38 leyes ordinarias y 240 reales decretos que el Ejecutivo quiere aprobar durante el próximo año. "Sin embargo, no se aborda un compromiso histórico asumido por el Gobierno: establecer una Ley Orgánica sobre la Violencia contra la Infancia, hecho que lamentamos profundamente desde la Plataforma de Infancia", agrega.
"Esta ley ha sido demandada durante años por las organizaciones de infancia para garantizar que los niños, niñas y adolescentes estén protegidos de toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual", que se queda fuera de las previsiones normativas del Gobierno, señala la nota.
En 2015 se interpusieron en España 35.913 denuncias por actos violentos contra la infancia, y en el mismo año 49 niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de intentos de homicidio/asesinato, de los que 19 fallecieron. Además, 3.919 fueron víctimas de delitos contra la libertad e indemnidad sexual. Por otra parte, según la última estadística de 2015 del Registro Unificado de casos de sospecha de Maltrato Infantil (RUMI), más de 13.800 niños, niñas y adolescentes al año son víctimas de maltrato infantil en el ámbito familiar en España; es decir, 37 niños y niñas al día.
"Como demuestran estos datos, la realidad de nuestro país demanda una actuación coordinada y urgente a través de una Estrategia Integral que desarrolle medidas de sensibilización, prevención, protección y reparación. Esta Estrategia debe ir acompañada de una ley orgánica que garantice la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes reflejando ámbitos como el escolar, familiar, cibernético, jurídico, de protección y comunitario", concluye la plataforma.
SERVIMEDIA, MADRID, 15/12/2017
La Plataforma de Infancia, compuesta por más de 50 ONG, lamentó este viernes que el Gobierno no aborde el compromiso de una Ley para erradicar la Violencia contra la Infancia para 2018.
La plataforma indica en una nota que en el Plan Normativo 2018 del Gobierno se recogen 52 directivas comunitarias, 9 leyes orgánicas, 38 leyes ordinarias y 240 reales decretos que el Ejecutivo quiere aprobar durante el próximo año. "Sin embargo, no se aborda un compromiso histórico asumido por el Gobierno: establecer una Ley Orgánica sobre la Violencia contra la Infancia, hecho que lamentamos profundamente desde la Plataforma de Infancia", agrega.
"Esta ley ha sido demandada durante años por las organizaciones de infancia para garantizar que los niños, niñas y adolescentes estén protegidos de toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual", que se queda fuera de las previsiones normativas del Gobierno, señala la nota.
En 2015 se interpusieron en España 35.913 denuncias por actos violentos contra la infancia, y en el mismo año 49 niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de intentos de homicidio/asesinato, de los que 19 fallecieron. Además, 3.919 fueron víctimas de delitos contra la libertad e indemnidad sexual. Por otra parte, según la última estadística de 2015 del Registro Unificado de casos de sospecha de Maltrato Infantil (RUMI), más de 13.800 niños, niñas y adolescentes al año son víctimas de maltrato infantil en el ámbito familiar en España; es decir, 37 niños y niñas al día.
"Como demuestran estos datos, la realidad de nuestro país demanda una actuación coordinada y urgente a través de una Estrategia Integral que desarrolle medidas de sensibilización, prevención, protección y reparación. Esta Estrategia debe ir acompañada de una ley orgánica que garantice la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes reflejando ámbitos como el escolar, familiar, cibernético, jurídico, de protección y comunitario", concluye la plataforma.
PNL: Elaborar un Plan de Protección para menores
El Congreso pide un plan de protección para menores de 6 años bajo guarda y tutela de las administraciones públicas.
EUROPA PRESS, 12/12/2017
La Comisión de Infancia y Adolescencia del Congreso ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley, a iniciativa de PSOE y transaccionada por el PP, para instar al Gobierno a elaborar un Plan de Protección para menores de 6 años que se encuentran bajo guarda y tutela de las administraciones, en coordinación con las comunidades autónomas.
Asimismo, reclama que este plan tenga una dotación presupuestaria a cargo de los Presupuestos Generales del Estado e incluirá campañas divulgativas con el fin de favorecer que la vida del menor se desarrolle en un ámbito familiar, especialmente para niños menores de 6 años.
También se ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley a iniciativa de Ciudadanos, que ha sido transaccionada por PP y PSOE para la revisión del Protocolo Básico de Maltrato infantil en el ámbito familiar junto a las comunidades autónomas, Poder Judicial, Ministerio Fiscal y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en base a las deficiencias detectadas en el tiempo que lleva en vigor.
AGILIZAR LA ATENCIÓN A MENORES MALTRATADOS
Asimismo, reclama la agilización de los tiempos de atención a los menores víctimas de agresiones, tanto por parte de profesores, trabajadores sociales, sanitarios, fiscales y jueces; la introducción de medidas que limiten la exposición de estos menores en riesgo con la pronta valoración de todos los profesionales que garanticen su protección.
La Comisión de Infancia solicita también al Pleno del Observatorio de la Infancia que valore la inclusión de medidas relativas al ámbito sanitario del protocolo vigente, como que no se dé el alta hospitalaria del menor hasta que no haya una valoración del riesgo por forenses y servicios sociales.
EUROPA PRESS, 12/12/2017
La Comisión de Infancia y Adolescencia del Congreso ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley, a iniciativa de PSOE y transaccionada por el PP, para instar al Gobierno a elaborar un Plan de Protección para menores de 6 años que se encuentran bajo guarda y tutela de las administraciones, en coordinación con las comunidades autónomas.
Asimismo, reclama que este plan tenga una dotación presupuestaria a cargo de los Presupuestos Generales del Estado e incluirá campañas divulgativas con el fin de favorecer que la vida del menor se desarrolle en un ámbito familiar, especialmente para niños menores de 6 años.
También se ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley a iniciativa de Ciudadanos, que ha sido transaccionada por PP y PSOE para la revisión del Protocolo Básico de Maltrato infantil en el ámbito familiar junto a las comunidades autónomas, Poder Judicial, Ministerio Fiscal y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en base a las deficiencias detectadas en el tiempo que lleva en vigor.
AGILIZAR LA ATENCIÓN A MENORES MALTRATADOS
Asimismo, reclama la agilización de los tiempos de atención a los menores víctimas de agresiones, tanto por parte de profesores, trabajadores sociales, sanitarios, fiscales y jueces; la introducción de medidas que limiten la exposición de estos menores en riesgo con la pronta valoración de todos los profesionales que garanticen su protección.
La Comisión de Infancia solicita también al Pleno del Observatorio de la Infancia que valore la inclusión de medidas relativas al ámbito sanitario del protocolo vigente, como que no se dé el alta hospitalaria del menor hasta que no haya una valoración del riesgo por forenses y servicios sociales.
Las consecuencias del maltrato infantil
Clarin.com, Norberto Abdala,10/12/2017
Según la Organización Mundial de la Salud, 1/4 parte de todos los adultos sufrieron maltrato de niños.
PREGUNTA
Desgraciadamente mi hijo y mi nuera se llevan mal desde siempre y viven peleándose y hasta agarrándose a golpes. Mi único nieto de 18 años es un chico o que está deprimido o se emborracha seguido. Supongo que tiene que ver porque lo descuidan desde que nació. S.O. de M., Gualeguay.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato infantil se define “como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye entre las formas de maltrato infantil”.
Según la estimación de la OMS, “1/4 parte de todos los adultos manifiestan haber sufrido maltratos de niños”.
El maltrato que recibe un niño en la infancia deja secuelas y produce en la adultez serios trastornos emocionales y de personalidad.
El psicoanálisis demostró que son consecuencia de heridas psíquicas que continúan activas a pesar del paso de los años, se manifiestan en cualquier edad y de diversas formas.
Queda un niño herido y lastimado que mantiene su rabia, su dolor y su hostilidad en algún sitio de su inconsciente y que, bajo condiciones facilitadoras, se reactivarán en el interior del adulto. Esto se evidenciará en forma subjetiva, con depresión, ansiedad, pensamientos negativos, estrés, síntomas psicosomáticos; y, externamente, con agresividad, conductas impulsivas, adicciones, actos de violencia, prácticas sexuales de riesgo, consumo indebido de alcohol o drogas, entre otras.
Sin duda, el desarrollo y el funcionamiento adecuado del cerebro dependen de los cuidados y de los buenos tratos recibidos sobre todo antes de los 5 años, a fin de lograr la normal secreción de neurotrofinas, responsables del adecuado crecimiento de las neuronas, que ellas migren y ocupen las regiones pertinentes, que desarrollen las ramificaciones necesarias que permitirán la creación de redes funcionales eficientes y que se mielinicen los nervios.
Todo lo cual es básico para el saludable desarrollo motor, psicológico, intelectual, afectivo y vincular de los niños.
Desde el punto de vista neurobiológico, el maltrato infantil se asocia con importantes alteraciones del sistema nervioso central, del sistema nervioso autónomo, del sistema endocrino y del sistema inmune, ocasionando diversos hechos.
Uno de ellos es la producción excesiva de cortisol, una hormona que destruye neuronas en regiones como el hipocampo, minúscula estructura clave en el proceso de memorización de nuevas experiencias. Es una zona muy vulnerable al exceso de cortisol por ser una de las pocas del cerebro donde siguen generando nuevas neuronas después del nacimiento. Al mismo tiempo, se activa de manera sostenida la amígdala (el centro del miedo), la corteza cerebral visual (como si ella continuara percibiendo el evento traumático) y se desactiva la región del lenguaje verbal (se tiende a la actuación de las emociones y no a su verbalización).
En consecuencia, el adulto con maltrato en su infancia tiene mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales por el daño ocasionado, razones que ameritan un tratamiento integral.
Según la Organización Mundial de la Salud, 1/4 parte de todos los adultos sufrieron maltrato de niños.
PREGUNTA
Desgraciadamente mi hijo y mi nuera se llevan mal desde siempre y viven peleándose y hasta agarrándose a golpes. Mi único nieto de 18 años es un chico o que está deprimido o se emborracha seguido. Supongo que tiene que ver porque lo descuidan desde que nació. S.O. de M., Gualeguay.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato infantil se define “como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye entre las formas de maltrato infantil”.
Según la estimación de la OMS, “1/4 parte de todos los adultos manifiestan haber sufrido maltratos de niños”.
El maltrato que recibe un niño en la infancia deja secuelas y produce en la adultez serios trastornos emocionales y de personalidad.
El psicoanálisis demostró que son consecuencia de heridas psíquicas que continúan activas a pesar del paso de los años, se manifiestan en cualquier edad y de diversas formas.
Queda un niño herido y lastimado que mantiene su rabia, su dolor y su hostilidad en algún sitio de su inconsciente y que, bajo condiciones facilitadoras, se reactivarán en el interior del adulto. Esto se evidenciará en forma subjetiva, con depresión, ansiedad, pensamientos negativos, estrés, síntomas psicosomáticos; y, externamente, con agresividad, conductas impulsivas, adicciones, actos de violencia, prácticas sexuales de riesgo, consumo indebido de alcohol o drogas, entre otras.
Sin duda, el desarrollo y el funcionamiento adecuado del cerebro dependen de los cuidados y de los buenos tratos recibidos sobre todo antes de los 5 años, a fin de lograr la normal secreción de neurotrofinas, responsables del adecuado crecimiento de las neuronas, que ellas migren y ocupen las regiones pertinentes, que desarrollen las ramificaciones necesarias que permitirán la creación de redes funcionales eficientes y que se mielinicen los nervios.
Todo lo cual es básico para el saludable desarrollo motor, psicológico, intelectual, afectivo y vincular de los niños.
Desde el punto de vista neurobiológico, el maltrato infantil se asocia con importantes alteraciones del sistema nervioso central, del sistema nervioso autónomo, del sistema endocrino y del sistema inmune, ocasionando diversos hechos.
Uno de ellos es la producción excesiva de cortisol, una hormona que destruye neuronas en regiones como el hipocampo, minúscula estructura clave en el proceso de memorización de nuevas experiencias. Es una zona muy vulnerable al exceso de cortisol por ser una de las pocas del cerebro donde siguen generando nuevas neuronas después del nacimiento. Al mismo tiempo, se activa de manera sostenida la amígdala (el centro del miedo), la corteza cerebral visual (como si ella continuara percibiendo el evento traumático) y se desactiva la región del lenguaje verbal (se tiende a la actuación de las emociones y no a su verbalización).
En consecuencia, el adulto con maltrato en su infancia tiene mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales por el daño ocasionado, razones que ameritan un tratamiento integral.
lunes, 27 de noviembre de 2017
1 de cada 100 niños en España sufre maltrato en su casa
La Asociación de Pediatría de Atención Primaria solicita una ley orgánica que forme y coordine a los expertos para proteger al menor.
CAROLINA GARCÍA, Madrid 15 NOV 2017
1 de cada 100 niños en nuestro país padece maltrato en su casa. Dar una paliza; mermar la autoestima del menor; insultar a su madre o padre delante de él o no ofrecerle todo lo que necesita en relación con la alimentación o la ropa, entre otros, son tipos de maltrato que pueden afectar seriamente la integridad del pequeño. “Efectivamente, el maltrato puede ser por acción —pegar— o por omisión —negarle derechos fundamentales—”, explica Narcisa Palomino, vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). “Y el daño se mide tanto por la frecuencia, que ocurra de forma reiterada, como por la gravedad”, añade la experta.
Según datos de un estudio de la Universidad de Sevilla, de 10 a 15 niños de cada 1.000 padecen algún tipo de vejación en su día a día. “Son los datos con los que contamos. Hay que decir que la investigación a este respecto es todavía escasa”, prosigue. Existe, desde hace pocos años, un Registro Unificado de Maltrato Infantil (RUMI) al que ya pueden acceder distintos servicios hospitalarios, pero los pediatras de atención primaria todavía no.
De hecho, este sistema recibió en 2015 un total de 13.818 notificaciones, que pueden incluir más de una tipología de maltrato; así, las comunidades comunicaron 17.149 maltratos a menores, de los que 8.726 fueron por negligencia, 4.439 emocionales, 3.297 físicos y 687 abusos sexuales. Ese mismo año se denunciaron cerca de 4.000 casos de menores que fueron víctimas de malos tratos en el ámbito familiar, según datos del Ministerio del Interior.
“Para paliar y erradicar este tipo de acciones, solicitamos una ley orgánica de maltrato infantil que nos permita acceder a los datos del colegio, de los servicios sociales, de la policía, los juzgados.
CAROLINA GARCÍA, Madrid 15 NOV 2017
1 de cada 100 niños en nuestro país padece maltrato en su casa. Dar una paliza; mermar la autoestima del menor; insultar a su madre o padre delante de él o no ofrecerle todo lo que necesita en relación con la alimentación o la ropa, entre otros, son tipos de maltrato que pueden afectar seriamente la integridad del pequeño. “Efectivamente, el maltrato puede ser por acción —pegar— o por omisión —negarle derechos fundamentales—”, explica Narcisa Palomino, vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). “Y el daño se mide tanto por la frecuencia, que ocurra de forma reiterada, como por la gravedad”, añade la experta.
Según datos de un estudio de la Universidad de Sevilla, de 10 a 15 niños de cada 1.000 padecen algún tipo de vejación en su día a día. “Son los datos con los que contamos. Hay que decir que la investigación a este respecto es todavía escasa”, prosigue. Existe, desde hace pocos años, un Registro Unificado de Maltrato Infantil (RUMI) al que ya pueden acceder distintos servicios hospitalarios, pero los pediatras de atención primaria todavía no.
De hecho, este sistema recibió en 2015 un total de 13.818 notificaciones, que pueden incluir más de una tipología de maltrato; así, las comunidades comunicaron 17.149 maltratos a menores, de los que 8.726 fueron por negligencia, 4.439 emocionales, 3.297 físicos y 687 abusos sexuales. Ese mismo año se denunciaron cerca de 4.000 casos de menores que fueron víctimas de malos tratos en el ámbito familiar, según datos del Ministerio del Interior.
“Para paliar y erradicar este tipo de acciones, solicitamos una ley orgánica de maltrato infantil que nos permita acceder a los datos del colegio, de los servicios sociales, de la policía, los juzgados.
Y se promueva así la coordinación y la formación para que los distintos agentes, que participan en este tipo de casos, trabajen con un fin común: la protección del menor”, explica Palomino. “Son casos muy ligados a la violencia de género donde últimamente parece que la forma de causar daño en el progenitor maltratado es matar a sus hijos”, explica Palomino. Un total de 7 niños y niñas han sido asesinados en este 2017 por los hombres que maltrataban a sus madres, sin contar el asesinato de una menor en Alzira (Valencia), aún por confirmar.
¿Cómo detectar el maltrato en consulta?
Las señales de maltrato en la infancia pueden ser psicológicas -ansiedad, depresión- o físicas -moratones, heridas, quemaduras-. “También es común que estos niños no tengan control de esfínteres y problemas de sueño”, subraya la experta. “Pero lo fundamental para detectar el problema en la clínica, es la verbalización por parte del niño o del entorno”.
Normalmente, en los casos de maltrato, si se dan en el hogar, hay un progenitor agresor y otro protector. “Una vez nos cuentan el problema comienza el protocolo de actuación, y se inicia aunque solo haya una sospecha”, argumenta Palomino. “Dependiendo de la gravedad, se actúa de una forma u otra. Si las lesiones son leves o moderadas se comunica la situación a los servicios sociales municipales. Si por el contrario es grave, nos ponemos en contacto con las instancias judiciales, en el mismo día. Y si es necesario se le atiende al niño en Urgencias y se efectúa un análisis forense de la situación”, añade.
La falta de formación y colaboración entre los distintos agentes participantes en este tipo de casos, “puede ser muy peligroso para el menor ya que le puede llevar a la muerte, a ser asesinado”. La actualidad exige a los expertos a actuar acorde a las nuevas formas de maltrato que surgen. “Información y formación que nos ayude a valorar el daño y el riesgo”, explica.
El principal problema es la falta de recursos no solo de tiempo. “Los pediatras cada vez tenemos menos tiempo en la consulta y los informes hay que hacerlos bien y son largos”. Pero también hay falta de recursos en personal y dinero. "La crisis nos llevó a unos recortes que hoy por hoy siguen existiendo. Y tenemos que ser conscientes de que no podemos seguir así. Las autoridades competentes tienen que hacer del maltrato infantil una prioridad. Estos niños no pueden seguir sufriendo ni muriendo a manos de sus progenitores”, termina la pediatra. Una locura que, sin duda, hay que parar.
¿Cómo detectar el maltrato en consulta?
Las señales de maltrato en la infancia pueden ser psicológicas -ansiedad, depresión- o físicas -moratones, heridas, quemaduras-. “También es común que estos niños no tengan control de esfínteres y problemas de sueño”, subraya la experta. “Pero lo fundamental para detectar el problema en la clínica, es la verbalización por parte del niño o del entorno”.
Normalmente, en los casos de maltrato, si se dan en el hogar, hay un progenitor agresor y otro protector. “Una vez nos cuentan el problema comienza el protocolo de actuación, y se inicia aunque solo haya una sospecha”, argumenta Palomino. “Dependiendo de la gravedad, se actúa de una forma u otra. Si las lesiones son leves o moderadas se comunica la situación a los servicios sociales municipales. Si por el contrario es grave, nos ponemos en contacto con las instancias judiciales, en el mismo día. Y si es necesario se le atiende al niño en Urgencias y se efectúa un análisis forense de la situación”, añade.
La falta de formación y colaboración entre los distintos agentes participantes en este tipo de casos, “puede ser muy peligroso para el menor ya que le puede llevar a la muerte, a ser asesinado”. La actualidad exige a los expertos a actuar acorde a las nuevas formas de maltrato que surgen. “Información y formación que nos ayude a valorar el daño y el riesgo”, explica.
El principal problema es la falta de recursos no solo de tiempo. “Los pediatras cada vez tenemos menos tiempo en la consulta y los informes hay que hacerlos bien y son largos”. Pero también hay falta de recursos en personal y dinero. "La crisis nos llevó a unos recortes que hoy por hoy siguen existiendo. Y tenemos que ser conscientes de que no podemos seguir así. Las autoridades competentes tienen que hacer del maltrato infantil una prioridad. Estos niños no pueden seguir sufriendo ni muriendo a manos de sus progenitores”, termina la pediatra. Una locura que, sin duda, hay que parar.
Nota: Curioso que no se mencione a los menores asesinados por sus Madres.
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