martes, 22 de marzo de 2011

7.254 menores de la región fueron víctimas de algún tipo de delito en 2010,

http://www.adn.es/local/madrid/20110321/NWS-1768-maltrato-infantil.html

Maltrato infantil: 7.254 menores fueron víctimas de delitos en la región durante 2010.

El pasado año se registraron 122 denuncias de maltrato en el ámbito familiar.

ADN, Madrid.Martes, 22 de marzo de 2011

2 chicas la acorralaron contra la pared, muy cerca del colegio Lope de Vega en Alcalá de Henares. “Danos el móvil, venga”, le exigieron a María (nombre ficticio), de 14 años.
Ante la negativa de la niña, las 2 atracadoras la golpearon y la tiraron al suelo para quitarle la cámara de fotos que llevaba en el bolsillo.
Ocurrió el de 2 de marzo y una de las asaltantes ha sido detenida, según fuentes policiales.

Tiene 16 años. Como María, 7.254 menores de la región fueron víctimas de algún tipo de delito en 2010, afirmó ayer la delegada del Gobierno, Amparo Valcarce.
Los robos fueron la causa de 4.458 de ellos.
La cifra, sin embargo, no representa la totalidad de los casos, alertó el Defensor del Menor, Arturo Canalda, ya que las denuncias “sólo representan al 15 o 20%” de las víctimas.
El miedo, la vergüenza e incluso la culpa que pueden sentir los chicos son algunos de los factores que contribuyen a que las denuncias no reflejen los 35.000 casos que, se calcula, podrían tener lugar cada año.

Precisamente para mejorar la detección y prevención de estas situaciones la Delegación firmó ayer con la Comunidad y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, entre otras instituciones, un protocolo de actuación ante casos de menores víctimas de malos tratos.
El acuerdo trata de evitar a los pequeños el trauma de repetir la situación de la que han sido víctimas ante la policía, la fiscalía y en última instancia, el juzgado.
Así se elimina la duplicidad de actuaciones en las exploraciones médicas de la Seguridad Social y el forense del juzgado, por ejemplo.

Lo mismo ocurre con las declaraciones de los menores.
Siempre que sea posible, el testimonio que se dé ante la policía será elevado al rango de prueba, evitando así la comparecencia de los pequeños de nuevo en sede judicial.
Una dificultad añadida para detectar los casos de violencia infantil es el entorno en el que se producen, sobre todo cuando ocurren en el ámbito familiar.

42 delitos sexuales
En 2010 se recogieron 122 denuncias de niños que eran maltratados en el seno de su hogar. Además, el pasado año se registraron 42 casos de delitos sexuales sobre menores, con frecuencia cometidos por sus parientes.
La delegada resaltó la importancia de la atención en los centros educativos para detectar estos casos, ya que son el lugar donde los chicos pasan más horas fuera de casa.

Violencia prenatal y acoso en internet
En ocasiones, el maltrato infantil no es un hecho aislado sino que se solapa con casos de violencia machista y malos tratos sobre la mujer.
El protocolo incluye ahora por primera vez el maltrato prenatal, que recoge los daños causados al feto en mujeres embarazadas víctimas de malos tratos.
También se incorporan los casos de acoso por internet y en redes sociales.

El acoso escolar a los menores, principal preocupación de niños y adultos

Madrid, 17 mar 2011(EFE).-
El acoso escolar a los menores, principal preocupación de niños y adultos
El acoso escolar representa el 21,5% de las consultas realizadas por menores y adultos extranjeros a través del servicio de correo electrónico que ha puesto en marcha la Fundación española Anar para que responder a las dudas sobre los problemas que afectan a niños y adolescentes.
Además, el informe de la Fundación constata que la crisis económica provoca que las relaciones entre padres e hijos se deterioren.

De las consultas enviadas por correo electrónico: el 4% proviene de fuera de España.
De este porcentaje, los países de Perú, Mexico y Colombia realizan el 68,6% de las consultas. Le siguen Argentina (8,8%), Ecuador (4,9%), República Dominicana (3,8%), Bolivia, Chile, Venezuela y otros con porcentajes menores al 3 %.
Entre los temas consultados se llevan la delantera el acoso escolar (21,%) y las dificultades económicas (17%).
Los Trastornos de conducta, las dificultades de relación, el maltrato infantil y los problemas sicológicos son otras de las temáticas preguntadas.

La Fundación Anar, que ha presentado hoy el informe realizado junto con Obra Social Caja Madrid, puso a servicio de los menores en 2007 un correo electrónico para que consultasen todas sus dudas y al que también los adultos podían acudir por problemas que hubieran detectado en niños y adolescentes.
Así, la Fundación ha recopilado los datos procedentes de los correos recibidos hasta 2010 y que ascienden a 4.289, de los cuales el 64 % son de menores (sobre todo entre 16 y 17 años) y el 36 % restante, de adultos.

Una de las principales conclusiones del informe es que las dificultades de la relación con los padres se han acentuado por la crisis, puesto que el temor a perder el empleo provoca que los progenitores pasen más tiempo trabajando y menos con sus hijos.
Según el director de Programas de la Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros, los niños pasan mucho tiempo solos y son las familias a las que la crisis ha azotado con más dureza donde se ha incrementado la tensión en las relaciones familiares debido al paro prolongado y las dificultades económicas, entre otras razones

Maltrato infantil. Las madres violentas, violencia psicológica peligrosa

http://es.globedia.com/maltrato-infantil-madres-violentas-violencia-psicologica-peligrosa
Violenciaemocional: Maltrato infantil. Las madres violentas, violencia psicológica peligrosa
Publicada el 16-03-2011
Qué pasa por las mentes de las madres que maltratan emocionalmente a sus hijos?
Pensar que existen estos maltratos (y aún peores como el maltrato físico) es aberrante.
Sin embargo existen y se cobran víctimas, niños objeto de violencia en manos de sus madres.
Al leer este artículo, entenderás que sí existe esta problemática terrible, que azota a muchos niños, y de la cual no se habla mucho.
Este flagelo no distingue clases sociales, puede producirse en familias humildes o en hogares de posición social elevada.

Algunos estudios realizados atribuyen esta violencia ejercida en los niños a graves alteraciones psicológicas en la madre, y otras estadísticas dicen que muchas madres maltratadoras han sido objeto de violencia en su infancia de alguna manera.
Asimismo influyen otros factores, como la violencia en la relación matrimonial y también en muchos casos, el número de hijos como resultado de un estrés disparado en términos de violencia con los mismos hijos (actitud de la cual obviamente los niños no tienen ninguna culpa y es irresponsabilidad de los padres que no ejercen control de la natalidad)

Por un lado, tener muchos hijos ( sin tomar conciencia del cuidado antes de embarazarce ) representa en algunos casos una gran carga de estres para la madre ( aunque obviamente los padres son responsables de haberlos traido al mundo ), y agregado a una relación de pareja inestable y violenta desencadena, inevitablemente, maltrato infantil.
Por ejemplo, un padre que maltrata a su esposa e hijos o sólo a la esposa, muy probablemente esa madre muchas veces maltrata a sus hijos.
Ante una situación de desequilibrio y violencia en el grupo familiar, las primeras víctimas suelen ser los niños.

Las madres maltratadoras pertenecen a todas las clases sociales, pueden tener distintos grados de educación, y en realidad un bajo porcentaje tiene algún tipo de problema mental. Es decir, no existe un ‘ perfil’ de madre violenta .
Sin embargo, las investigaciones realizadas en los últimos años hablan de "factores de riesgo", o características de estas madres que las llevan a tener conductas violentas con sus hijos.
A. La gran parte de las madres que maltratan aprendieron y creen que el castigo y la violencia son formas adecuadas y a veces únicas para enseñar a sus hijos.
b. Una cantidad importante de madres que golpean a sus hijos han sufrido malos tratos y falta de afecto de niñas.
c. Muchos madres están convencidas de que los niños les pertenecen y que ellas tienen un "derecho" sobre ellos y sobre su destino.
Estas concepciones pueden provenir de creencias religiosas, por tradición, etc.
D. Por lo general las madres maltratadoras, comparadas con los que no lo son, presentan las siguientes características:
  • Muy baja tolerancia a la frustración y expresiones inadecuadas de la ira
  • Falta de habilidades para guiar a sus hijos
  • O se sienten incompetentes e incapaces como madres en su interior.
E. Un factor importante para la conducta agresiva de las madres hacia los hijos es la creencia errónea que los niños actúan en contra de ella (por ej: " lo haces a propósito...lloras para que yo no pueda dormir" )
f. Es frecuente que ocurra un malestar psicológico generalizado en las madres con problemas de maltrato a sus hijos. Se ha encontrado cierta relación entre la infelicidad y la baja autoestima con el maltrato a los hijos.

En palabras del reconocido Dr.Robert Barudy:
" El abuso de los niños es un fenómeno tan atroz que quisiéramos no notarlo, sin embargo la indignación que suscita atrae forzosamente la atención.
Los golpes, los abusos sexuales, los insultos que denigran, son realidades terriblemente desagradables, por lo que es muy posible que deseemos ignorarlas.
Pero no sólo se trata de estos, está también la negligencia que es la ausencia de cuidados, la inacción frente a las necesidades de los niños basada en la indiferencia.
Cuando se produce a domicilio, los malos tratos son "pecados íntimos".

Sus presencias se manifiestan muy raramente, en forma clara, sin equívocos, pues ni siquiera las propias víctimas pueden denunciar que son mal tratados, pues dependen vitalmente de sus agresores.
Desgraciadamente a veces sólo se les puede descubrir a través de las pocas huellas dejadas sobre los niños que son sus víctimas, aunque ellos permanecen a menudo invisibles hasta que debamos tratar sus efectos sobre la personalidad de un adulto destruído". (Dr.Jorge Barudy “ 1985)

Viviendo en situación de violencia emocional continua, estando paralizada, sin accionar para poner freno, esta violencia crece, aumentando la tensión en tu pareja, perjudicando indirectamente al principio a tus hijos y con el avance la violencia los afecta directamente, dado que también Tú podrías entrar en el maltrato a tus hijos, movida por odio, ira y descontrol emocional.
Es urgente poner fin a esta situación en tu vida!, Abre los ojos!! tus hijos te necesitan equilibrada!!

Si Tú estás viviendo esta situación de violencia con tus hijos, perdiendo la paciencia, te recomiendo que sigas estos consejos.
Lo primero es que Tú sepas que sólo Tú puedes controlar tu propia violencia. Cuando te sientas a punto de perder el control recuerda:
1. Haz distancia entre Tú y tu hijo, aún dentro de tu mismo hogar, vete al patio u otra habitación, debes calmarte.
2. En lo posible, haz una caminata larga que te permita recobrar la calma, gasta energías.
3. Si no puedes salir descarga tu energía en alguna tarea fuerte que ayude a descargar tu ira.
4. Si puedes llama a alguien de confianza y conversa un rato mientras te tranquilizas.
5.Respira profundo y lento, reten el aire unos segundos y exhala, hazlo muchas veces hasta que sientas que te relajas.

Muchos han pasado por problemas de violencia y han logrado superarlo . ¿Por qué no Tu? Busca ayuda profesional.
Pon en práctica estos consejos, debes erradicar la ira, piensa, trata de ver qué te sucedió cuando niña para superar los traumas y no repetir la historia con tus hijos.
Debes vencer los miedos y asimismo superar la violencia emocional que se produce con tu pareja para poder volver a equilibrar la familia. Hacer todo lo posible.

POR LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA EMOCIONAL PSICOLÓGICA Y FÍSICA EN LA FAMILIA, Y LA RECONSTRUCCIÓN DE LA AUTOESTIMA.

Maestros que sospechen casos de maltrato infantil

http://www.lavanguardia.es/local/sevilla/20110310/54124859242/maestros-que-sospechen-casos-de-maltrato-infantil-llevaran-al-alumno-al-hospital-sin-avisar-a-sus.html

Maestros que sospechen casos de maltrato infantil llevarán al alumno al hospital sin avisar a sus padres

Sevilla | 10/03/2011
Los profesores que tengan sospechas acerca de que uno de sus alumnos pueda sufrir maltrato infantil o que duden de la existencia de lesiones como consecuencia de ello tendrán que comunicarlo al equipo directivo del centro escolar y éste, sin avisar previamente a sus progenitores, tendrá que llevarlo a un hospital para que se le realice una valoración médica.

Ésta es una de las novedades incluidas en el proyecto de orden que regula la promoción de la convivencia en los centros escolares y el derecho de las familias a participar en el proceso educativo de sus hijos y en la que, además, se han "actualizado" los protocolos de actuación a seguir en los casos de acoso escolar, maltrato infantil, violencia de género y acoso al profesorado.

En esta normativa se especifica que, "cuando se sospeche de la existencia de lesiones, algún miembro del equipo directivo acompañará al menor o la menor a un centro sanitario para su valoración clínica, informando posteriormente a la familia de la actuación realizada".
Con ello, Educación pretende proteger "ante todo" al alumno y garantizar su integridad física y psíquica en el caso de que dicho maltrato pueda producirse en el seno familiar.

Según han explicado a Europa Press fuentes de la Administración educativa no se trata de ocultar nada a los padres porque, tras la valoración sanitaria, sí que se les informará de los pasos llevados a cabo.
"Pero es importante que, previamente, hayamos tomado la iniciativa de llevar al menor al ámbito sanitario porque es ése el lugar donde hay un protocolo legalmente establecido para estas situaciones".

De hecho, el profesor que acompañe al alumno al hospital tendrá que solicitar un informe o parte de lesiones sea éste positivo o negativo.
Este informe se adjuntará a la comunicación que el tutor del alumno hizo previamente al equipo directivo con las sospechas de maltrato infantil y, si se estima conveniente y dependiendo de la gravedad del caso, se enviará a:
1.- los servicios sociales de la Corporación Local competente (en casos leves o moderados),
2.- al Servicio Provincial de Inspección Educativa (grave) o,
3.- de forma inmediata, a la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social, a la Autoridad Judicial o al Ministerio Fiscal si se trata de un caso urgente.

En todo momento, no obstante, Educación advierte de que se garantizará de forma absoluta la privacidad y la protección del menor.
En todos los casos de maltrato, haya sido necesaria o no la intervención de agentes externos al centro educativo, el quipo directivo realizará un seguimiento de la situación y de las condiciones en que se encuentre el alumno.
Para ello, se realizará un análisis periódico de la situación basándose en los indicadores que detectaron la situación.

El reconocimiento de la depresión infantil como un fenómeno clínico

http://www.cronicadelquindio.com/noticia-noticia_opinion-seccion-opinion-titulo-maltrato_y_depresion_en_los_ninos___algo_nuevo_-op-3344.htm

Maltrato y depresión en los niños, ¿algo nuevo?

Autor: Gustavo Román Rodríguez M.D. Quindío, Martes, 22 Mar,2011 
La depresión está alcanzando proporciones casi epidémicas y se propaga con mayor rapidez entre la gente joven.
El reconocimiento de la depresión infantil como un fenómeno clínico de nuestro tiempo se podría atribuir al creciente conocimiento de la infancia y del potencial psicológico del niño para percibir, pensar y sentir; y a los cambios recientes en la condición humana del niño que se reflejan en los métodos de crianza, en las actitudes de los padres y en el peso que ejerce la depresión de los adultos sobre la órbita inmediata del niño.

Los estudiosos se preguntan si la depresión infantil es:

a.- algo que se encuentra desde tiempo atrás entre nosotros y de lo cual hemos tomado conciencia de repente,
b.- o si se trata de algo nuevo y perturbador que se ha introducido en la situación humana.
El hecho de que a la infancia se le haya concedido un lugar en la existencia durante largo tiempo, no presupone que haya tenido siempre la categoría de la más importante fase del desarrollo humano que se le reconoce en nuestros días.
Realmente cuanto más atrás nos remontamos en la historia, más bajo es el nivel de atención que recibía el niño, y aumentaba la probabilidad de que se le matara, golpeara, aterrorizara o sometiera a abusos sexuales.
El asesinato y el abandono de los niños prevalecieron a lo largo de la antigüedad hasta el siglo IV, y aún en el XIV muchos padres ponían a sus hijos al cuidado de niñeras no para que los amamantaran, sino para ocultarlos, para que los abandonaran a la intemperie o para que los vendieran como esclavos.

Durante la Edad Media, no hubo al parecer lugar para los niños.

En la práctica el niño no era una persona.
Se le definía como alguien que todavía no era un adulto y cuya única importancia residía en la probabilidad, bastante incierta por las elevadas tasas de mortalidad infantil, de llegar a convertirse en adulto.
Después del Renacimiento las clases superiores tendían a considerar al niño como un juguete cuya ingenuidad y gracia eran una fuente de diversión para los adultos.

Durante el siglo XIX siguió la tónica de golpear a los niños y de abusar salvajemente de ellos, hasta que finalmente los gobiernos europeos intentaron por vez primera legislar sobre el infanticidio y el maltrato infantil.

Las cosas empezaron a cambiar de una manera radical con la aparición de Rousseau gracias a su tenaz insistencia en que debía considerarse al niño como tal y no como un adulto en miniatura.
Desde entonces se iniciaron los estudios acerca del comportamiento infantil, y del impacto emocional que generan el abandono y el maltrato.
Mucho se ha avanzado, y sin embargo existe una creciente resistencia entre los adultos jóvenes de nuestra sociedad a comprometerse con la crianza y educación de los hijos, y, además, las cifras de maltrato infantil no ceden.

Tal vez sea especulativo que ésta sea la evolución histórica del fenómeno depresivo, pero todas las proposiciones que ubican la depresión infantil en los diversos eventos de su desarrollo, la influencia del entorno familiar, las relaciones con los padres especialmente durante el proceso educativo, y la calidad de los afectos recibidos, pueden ayudarnos a explicar la presencia de este trastorno que crece cada día más dentro de la población infantil.

domingo, 6 de marzo de 2011

Absuelto un matrimonio que tenía a su hija encadenada en casa

Absuelto un matrimonio que tenía a su hija encadenada en casa:
Porque "podía moverse dando pequeños saltos"

SEVILLA, 6 Mar.11 (EUROPA PRESS) - 
La Audiencia Provincial de Sevilla ha absuelto a un matrimonio que estaba acusado de un delito lesiones y otro de detención ilegal por dejar a su hija encerrada en su domicilio y con unos grilletes alrededor de los tobillos a consecuencia de las sucesivas deudas de la hija que el matrimonio había tenido que asumir, ya que la Sala entiende que la afectada no estaba incomunicada y "podía moverse dando pequeños saltos".


Según recoge la Sección VIIª en la sentencia, consultada por Europa Press, fue sobre las 10,10 horas del día 17 de noviembre de 2009 cuando agentes de la Policía Nacional de Dos Hermanas se desplazaron hasta el domicilio de los acusados tras una llamada de la víctima, aunque no pudieron acceder al inmueble por cuanto la puerta de acceso se encontraba cerrada con llave.  
Poco después de que llegaran los agentes, llegó a la vivienda la acusada y madre de la víctima, C.A.B., quien abrió la puerta y permitió el acceso a los policías, quienes en el interior de la casa encontraron a la víctima con una cadena colocada alrededor de los tobillos sujetada con unos grilletes "que le dificultaba, aunque no le impedía, caminar ni moverse por las estancias de la vivienda al no estar anclada a ningún punto".
  
Añade la sentencia que la cadena se la había puesto su padre, V.P.S., "no se sabe cuanto tiempo antes, y tras una acalorada discusión motivada por las dificultades económicas que la familia atravesaba a consecuencia de las sucesivas deudas que había tenido que asumir de la hija".
Una vez que la acusada le dio la llave de los grilletes, que estaba en la casa, los agentes le quitaron la cadena.

CONTUSIONES, EROSIONES Y ARTRITIS EN UN DEDO DE LA MANO
La afectada, que se encuentra aquejada de problemas psiquiátricos que le llevan en momentos de descompensación a no poder controlar sus impulsos, fue trasladada al centro de salud, donde fue asistida de diversas contusiones y erosiones y de una artritis traumática del quinto dedo de la mano derecha.
Por estos hechos, la Fiscalía pedía para los acusados 1 año de cárcel por un delito de detención ilegal, mientras que para el padre también pedía 31 días de trabajos en beneficio de la comunidad por un delito de lesiones.

Pues bien, la Audiencia absuelve a ambos de la detención ilegal y lo deja en una falta de coacciones con la concurrencia de la atenuante de estado pasional, argumentando para ello que la cadena colocada "no anclaba o confinaba a la joven a ninguna dependencia o espacio del inmueble, permitiéndole moverse por las estancias con las lógicas dificultades que le obligaban a dar pequeños saltos para ello".
Asimismo, considera que "resulta imposible saber desde cuando tenía colocada dicha cadena", mientras que "no consta que en momento alguno estuviera incomunicada y, por consiguiente, imposibilitada de poner fin a la situación en que se encontraba con el simple hecho de pedir ayuda, como tampoco se ha podido esclarecer si igual que las llaves de los grilletes estaban en la casa, había otro juego de llaves o incluso si la joven lo poseía".

MULTA DE 200 EUROS
"Sí hubo un atentado a la libertad, una restricción a la misma, pero sin llegar al supuesto de gravedad que una detención exige o que la coacción constitutiva de delito precisa, puesto que en el presente caso ni siquiera se ha podido constatar el tiempo de duración de esa situación", añade la Audiencia, quien por todo ello absuelve a ambos de los delitos que les imputaba la Fiscalía y los condena al pago de una multa de 200 euros por una falta de coacciones.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Lo tienen todo, excepto a sus padres

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/tienen/todo/excepto/padres/elpepusoc/20110214elpepisoc_1/Te

Lo tienen todo, excepto a sus padres.

Crecer sin ver apenas a los progenitores multiplica los problemas de la adolescencia - Menores de familias acomodadas ingresan en internados y centros tutelados por la poca dedicación a los hijos.

JOAQUINA PRADES 14/02/2011
Lo tienen todo menos lo imprescindible. Casas confortables, padres con profesiones de éxito, toda la tecnología casera disponible en el mercado, ropa de marca, dinero para gastos, caprichos... Pero les falta algo.
Los adolescentes urbanos procedentes de familias de clase media y media alta empiezan a llenar las consultas de psicólogos y pediatras sociales aquejados del mal de la soledad.
Han crecido casi por su cuenta, a cargo de cuidadoras ajenas a la familia, y sus padres, ocupados a tiempo completo en mantener el estatus social, carecen del tiempo que ellos demandan.
 
Las consecuencias suelen ser perversas: trastornos de conducta, agresividad, enfrentamientos constantes con los padres...
Y también una tendencia al aislamiento preocupante.
Tanto, que algunos adolescentes han empezado ya a ser catalogados en situación de riesgo y enviados temporalmente a pisos tutelados por la Administración.
"La víctima siempre es el menor", asegura la psicóloga Blanca Betes.
A medida que avanza la terapia asoma el sentimiento de culpa.
La "negligencia por omisión del deber" conlleva la pérdida de la custodia
En España hay 35.000 menores en centros tutelados por la Administración.
"A veces, lo peor de los niños son sus padres", dice el pediatra Jesús García.
Los veganos que ponen en peligro a sus hijos pierden la patria potestad.
Es una circunstancia insólita, porque este tipo de centros -con capacidad para alrededor de media docena de chicos y chicas adolescentes, asistidos por psicólogos y trabajadores sociales- han estado habitados hasta ahora exclusivamente por chavales de familias desestructuradas, aquellas en las que los progenitores están en prisión, o enfermos sin medios de subsistencia, parados sin futuro y toxicómanos en el amplio sentido de la palabra, la mayoría alcohólicos.

Ahora, sin embargo, empiezan a compartir habitación con adolescentes ricos a quienes nadie hubiera imaginado bajo la tutela de los servicios sociales de las comunidades autónomas.
El nexo entre unos y otros es el desamparo.
En algunos casos los padres delegan el problema en la Administración; en otros, se sigue optando por el internado, dependiendo de su pertenencia a la escala baja o alta de la clase media.
Según los expertos, ambas fórmulas de alejamiento del menor conflictivo del hogar se da cada vez con más frecuencia y aflora a edades más tempranas.

Estas conductas antisociales ¿obedecen a una venganza de los adolescentes contra los progenitores por haberles sometido a un semiabandono de hecho?
¿O es su manera de protegerse del desvalimiento propio de los años más confusos de la existencia? ¿Se recuperan socialmente estos chicos difíciles y solitarios?
"La víctima siempre es el menor", asegura Blanca Betes, responsable de la clínica madrileña Psiceduca, especializada en trastornos de la adolescencia.
"Son situaciones difíciles que se pueden tratar con bastantes garantías de éxito si aún no han entrado en la adolescencia. Después es peor. Cuanto más se aplaza el problema menos solución hay. Son terapias largas, con un coste económico en ocasiones elevado y que requieren tiempo. Lo primero no es problema, casi siempre llegan a la consulta familias bien situadas. Lo difícil es el tiempo. Viajan mucho, están liadísimos. Alegan que no pueden y les creemos, porque llevamos un tren de vida frenético del que es muy difícil bajarse".

Pero se paga un precio alto por ello.
El menor se enmaraña aún más en la espiral del conflicto y la desesperanza.
Los padres se muestran derrotados y lamentan la desgracia de tener un hijo así.
El primer contacto con los profesionales proviene habitualmente de la madre.
Aunque ambos progenitores trabajen, sigue siendo ella la que busca tiempo para recurrir a la ayuda de los expertos.
El lamento inicial tiene un patrón común, según Blanca Betes:
"Mi hijo es un desastre, no va a clase, suspende todo. Está agresivo, nos insulta y hasta nos pega. Vivimos en el infierno".

Los padres siempre echan la culpa a los hijos.
Se sienten víctimas de una injusticia: han dado todo por ellos y solo reciben disgustos.
A medida que avanza la terapia, asoma el sentimiento de culpa.
Al final, asumen que, efectivamente, le han dado todo, excepto su tiempo.
Y no es un detalle menor.
Con más de una década de experiencia, Blanca Betes ha aprendido a traducir el lenguaje de los adolescentes:
"Iros a la mierda", dirigido a los padres significa "estoy muy solo. No me queréis. No me cuidáis. Tenedme en cuenta; incluidme en vuestras vidas".

"Muy a mi pesar", añade la directora de Psiceduca, "en ocasiones los chicos están dispuestos a cambiar si sus padres también lo hacen, porque se sienten muy desgraciados.
Pero la falta de tiempo de los mayores lo estropea todo.
Un caso reciente mío concluyó con el internamiento del chaval en un colegio de élite de Suiza, porque a sus padres les resultaba imposible acudir a terapia".

A partir del alejamiento, bien sea en un piso tutelado o en un internado de lujo, el vínculo emocional corre serio peligro, según los expertos.
"El internado es percibido por el menor como 'no solo me has abandonado, sino que me alejas de tu vida".
La reacción típica es cerrarse aún más en su grupo de amigos y mostrarse insultante y agresivo con la familia.
Algunos profesionales califican el desinterés de hecho de los padres como malos tratos.
Lo denominan "negligencia por omisión del deber" y es causa de privación de la patria potestad.

En España hay 35.000 menores tutelados por las Administraciones, aunque no es posible obtener datos sobre cuántos de ellos corresponden a la omisión del deber paterno.
Arturo Canalda, defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, apunta la causa principal de la ausencia de estadísticas fiables:
"Cada autonomía dispone de un sistema propio de calificación del abandono, y lo que en algunas es desamparo en otras es riesgo, y viceversa. Ninguna tiene la obligación de actualizar y especificar los datos, así que trabajamos un poco a ciegas, fiándonos del instinto y la experiencia".

El pediatra social del hospital Infantil Niño Jesús de Madrid Jesús García alertó a los senadores que consensuaron las líneas maestras de la futura reforma de la ley de adopción nacional de que "un padre sociópata no es solo quien abandona, maltrata o abusa sexualmente de sus hijos, sino quien hace omisión del deber de paternidad".
Y reveló que la negligencia es la 2ª causa de maltrato de la Comunidad de Madrid.
Fruto de esta actitud, señala, "son los trastornos emocionales graves derivados de un abandono de hecho".

Cuenta este pediatra, que además preside la Asociación Madrileña para la Prevención del Maltrato Infantil:
"Una madre, una profesional de mucho éxito, vino a mi consulta en demanda de ansiolíticos para su hijo porque mandaba 1.000 mensajes de móvil diarios. Sí, 1.000. Fui a ver su casa y su habitación era la cabina del Voyager: home cinema, mp3, iPhone, Mp4, Wii, consolas... todo. Sin embargo, era uno de los niños más desamparados que he visto. Sus trastornos eran una llamada desesperada de atención dirigida a los padres, a los que prácticamente no veía". Tras una terapia dura y prolongada, el caso empieza a arreglarse y el muchacho se está también recuperando de lo que los pediatras denominan ya "la sordera del MP3", que daña la capacidad auditiva, y la "artritis metacarpofalángica" de su mano derecha, resentida por tanto sms.

Otra pareja que pasó recientemente por su departamento en el Niño Jesús no pudo resolver el problema y perdió definitivamente la custodia por omisión del deber paterno.
Eran dos ejecutivos veganos [vegetarianos estrictos] cuyo hijo presentaba encefalopatía grave por carencia de vitamina B12 y ácido fólico, "con unos retrasos mentales tremendos".
Este y los otros menores que han pasado por la misma causa a disposición de los servicios de protección de la Comunidad de Madrid padecen "encefalopatía hipóxico isquémica", lo que les convierte en dependientes de por vida.
"A veces, el peor problema de los niños son los padres", concluye el pediatra, que combate con energía la teoría que surgió en los años 70sa -y aún sigue vigente en determinados ambientes- de que es mejor dedicar a los niños "tiempo cualitativo", es decir, poco tiempo pero proveniente de progenitores realizados, como se denominaba antes, que "tiempo cuantitativo": muchas horas, pero de madres presuntamente amargadas por su condición obligada de amas de casa.
"Ni cuantitativo ni cualitativo", ataja el doctor García. "Los niños necesitan tiempo a secas".

En este contexto, ¿no se estará estigmatizando a este tipo de padres señalándoles con el dedo acusador?
¿No remueve esta situación el incómodo sentimiento de que triunfar en el trabajo implica descuidar a la familia?
O su reverso: niños esmeradamente cuidados, ascensos imposibles, sobre todo en el caso de la mujer. ¿Siguen los estereotipos vigentes?

"Como en todo, hay que buscar el equilibrio. Pero en las actuales circunstancias no es fácil", comenta Jesús Poveda, psiquiatra de la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en patologías de la adolescencia.
"Los 2 son a la vez culpables y víctimas. La educación de los hijos es su responsabilidad, pero si no se sabe o no se puede hacer mejor, el conflicto está asegurado".
Muchos de estos padres son víctimas, a su vez, de la educación errónea que ellos mismos recibieron, y reproducen modelos difíciles de digerir para los jóvenes de la era digital.
"Antes los adolescentes tenían más fácil vivir lo que los psiquiatras llamamos 'factor de pertenencia' a través de la familia extensa y los amigos del barrio. Pero hoy eso rara vez lo tienen, y como el mundo real les resulta hostil buscan su pertenencia en el virtual. Vemos que tienen 500 amigos en Tuenti y ninguno en el barrio. No sirve".

A los padres, señala este psiquiatra, hay que ayudarles a distinguir lo necesario de lo urgente. "Cuando suena la alarma de la extrema gravedad -por ejemplo, un intento de suicidio por parte del menor- se apresuran a cambiar el horario laboral o buscan otro trabajo que les permita estar por la tarde con los hijos. Le han visto las orejas al lobo".
Jesús Palacios, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, no culpa ni exime a nadie.
Solo destaca que "hay una curva ascendente de padres de clase media alta cuyos trabajos resultan tan absorbentes que no han prestado la atención debida a los hijos.
Cuando eso se junta a los problemas de la adolescencia, ya han perdido el control de la situación familiar".
En tales circunstancias, primero intentan que los educadores y los psicólogos remedien el problema.
"Al final, ellos mismos piden a la Administración que se haga cargo de los hijos", añade Palacios.

El juez de menores de Granada Emilio Calatayud asegura:
"El perfil del adolescente que agrede a sus padres o delinque a través de Internet o del móvil es de clase social acomodada, que lo ha tenido todo en el aspecto material y ha crecido solo, sin nadie con autoridad para marcar límites".
Este juez se hizo popular por dictar sentencias en las que colocaba al menor en el lugar de la víctima o su entorno.
Si un chico apedreaba los cristales del instituto, la pena consistía en limpiarlos durante unos meses; si agredía a un compañero más débil, le obligaba a convivir con discapacitados; si había conducido borracho, a ayudar a los tetrapléjicos.
Así ha conseguido éxitos en la reinserción de menores, pero ahora asegura sentirse algo desbordado por chavales agresivos con el entorno familiar y ciberdelincuentes reincidentes. Chicos que son separados temporalmente de sus padres y enviados a pisos tutelados.
Al mismo tiempo, y si se cuenta con medios, se intenta que los progenitores cambien sus prioridades: sus hijos por delante del éxito profesional. "Más no podemos hacer".